Los escándalos de corrupción vinculados al caso Lava Jato y el poco avance en el proceso de reconstrucción tras el fenómeno de El Niño costero marcaron el 2017 y lo convirtieron en un “año difícil” para el segmento de créditos corporativos en la banca peruana, como señala a Día1 el head of Corporate Clients and Corporate Finance del BBVA Continental, Víctor Gordillo.

El golpe se manifestó, básicamente, a través de una pobre inversión pública y privada –anota Mariano Baca, gerente de la división de Banca Corporativa del BCP– y las consecuencias las sintieron todos los jugadores del sector bancario.

Así las cosas, entre enero y noviembre del 2017 el saldo total de créditos corporativos alcanzó los S/60.638 millones, solo 5% más que en el mismo período del 2016, según datos de la SBS.

Existe, por supuesto, preocupación frente a la posibilidad de que este ritmo de crecimiento se acorte en el 2018, y una de las estrategias que han tomado los bancos para evitarlo ha sido reducir sus tasas y, de este modo, buscar mayor participación, en línea con la bajada de las tasas de referencia que ejecutó el BCR a lo largo del 2017.

La SBS muestra, por ejemplo, que el promedio de las tasas corporativas en soles pasó de 5,88% en enero a 3,91% en noviembre, siendo Scotiabank (hoy segundo del mercado, con el 22,10% de la torta) el banco que más redujo su tasa, llevándola a 3,38%. ¿Se mantendrá esta estrategia durante esta temporada, agudizando una guerra de precios? Tres de los cuatro jugadores más importantes de este segmento [Scotiabank prefirió no participar en este informe] explicaron a Día1 que sí, pero con algunos matices.

En BBVA Continental (tercero del mercado con el 21,74% de cuota) consideran que la torta a la que apuntan se fue reduciendo el año pasado. En su caso perdieron 0,53 puntos porcentuales entre el 2016 y 2017, cediendo la segunda casilla del ranking. Gordillo detalla que la reducción es consecuencia de la amortización de varias deudas grandes contraídas por sus clientes en el 2011, 2012 y 2013.

“Los préstamos para edificar hidroeléctricas, por ejemplo, que fluctúan entre los US$600 millones y US$1.000 millones, se han ido repagando y, si no se dan nuevas inversiones en infraestructura para reemplazar esos financiamientos, entonces la torta va a seguir achicándose”, acota.

La expectativa de BBVA Continental está puesta en sectores como la minería, debido al ‘rally’ de los precios del cobre, plata y oro, que harán reactivar algunos proyectos de exploración y generarán “compras menores”. En el mercado también hay confianza en lo que pueda ocurrir en los sectores transportes y telecomunicaciones, además de los avances que -ahora sí- se hagan en infraestructura.

PANAMERICANOS Y FEN

Baca refiere que el BCP (líder del mercado con el 40,19% de la torta) espera mantener su cuota, en principio, y luego acercarla a su promedio histórico (sobre el 43%), impulsados por los préstamos que se hagan para las obras de los Panamericanos y la reconstrucción pos-FEN.

El banco acepta que hay una guerra de precios y proyecta que la competencia será muy fuerte en el segmento corporativo. Ya lo había adelantado su CEO, Walter Bayly, en noviembre último: “La competencia fue conducida por un banco [se referiría a Scotiabank] que comenzó a brindar créditos con tasas por debajo a las que paga el BCR por exceso de liquidez.Decidimos no entrar en ese tipo de competencia y ser más racionales en tasar nuestro portafolio, con la consecuencia de perder participación en el mercado”.

Por su parte, en Interbank (cuarto del mercado con el 8%), también notan “una presión en las tasas, sobre todo en las de corto plazo”.

Pero José Gonzales, gerente de Banca Corporativa de la firma, comenta que esperan que sea un efecto coyuntural y que se estabilice en los próximos meses. Confían en el repunte de los sectores minería, agro, ‘real estate’, hidrocarburos y construcción; y en sus soluciones de banca digital y sus asesorías para emisiones en el mercado de capitales.